A balón parado

El nuevo sueño bolivariano: Una América unida… ¡Por los dólares!

No dudo ni tantito que existan dirigentes, tanto de la Concacaf como de la Conmebol, que en estos días estén maquinando ya cómo hacer para que la Copa América se lleve a cabo siempre o casi siempre en Estados Unidos.

Pero establecer una sede tan atractiva de forma permanente no es una tarea tan sencilla, aun cuando están en juego tantos millones de dólares.

Por lo pronto, habría que recordarle a los que andan difundiendo que esto es un hecho que los dos siguientes torneos están ya asignados en los plazos acordados de cada cuatro años: a Brasil en el 2019 y a Ecuador en el 2023. No veo a estos países, sobre todo al primero (con toda la infraestructura creada para el Mundial del 2014), renunciando.

Pero hay que estar atentos a lo que seguramente va a pasar. ¿Por qué no pensar en que este torneo especial (hoy llamado Copa América Centenario), con otro nombre claro está, se pueda jugar en los dos años intermedios… Los 2017 y 2021, por ejemplo.

La realidad, y esto suena ya a un lugar común, es que el dinero manda en el futbol de este nivel. Y las ganancias que dejará el campeonato que se juega ya en Estados Unidos no tienen precedente en este tipo de Copas.

El estadio atiborrado el día de la inauguración en Santa Clara, entre Estados Unidos y Colombia… El de ayer entre Argentina y Chile, en el mismo escenario… El de la noche del domingo en Phoenix, con el México-Uruguay. Y los que faltan.

¿Cuándo los bolivianos o peruanos o haitianos o panameños habían tenido tanta gente viéndolos, en las tribunas y seguramente también por televisión?

La Copa Oro de la Concacaf se juega ya en nuestro vecino país del norte, siempre ahí, cada dos años. Dinero fresco y dinero a montones gracias a un público multiétnico hambriento de ver futbol y de verse reflejado en las reminiscencias de su patria.

Por lo pronto, el interés empezará a ordenar las agendas en la Concacaf y en la Conmebol. Ojalá que esto de pie a una unión de ambas confederaciones. 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo