A balón parado

Una selección invicta, pero desdibujada y que no promete nada ya visto

Terminará mañana, con el partido que la selección mexicana de futbol sostendrá contra su similar de Honduras, en el Estadio Azteca, un ciclo en el que por más esfuerzos que hago por hacerlo, no alcanzo a percibir nada positivo, ni diferente.

Gane, empate o pierda mañana, la selección habrá clasificado como líder de su grupo rumbo al torneo Hexagonal que definirá en el 2017 a los representantes de la Concacaf en el Mundial de Rusia 2018.

No hay, aunque suene duro escucharlo, mérito alguno en el cumplimiento de este objetivo. Siempre, con cualquier entrenador al frente, la selección logra llegar a esa instancia.

Ya en el apartado que sigue es en donde se ha fracasado y también, como en el ciclo mundialista de cara a Brasil 2014, se ha llegado a sufrir.

El punto con el colombiano Juan Carlos Osorio como director técnico es que todo su planteamiento ha quedado desdibujado por completo. Si algo parecía empezar a armar, quedó por completo difuminado tras la humillante eliminación de la Copa América Centenario.

Y hoy no se ve cómo, ni por dónde, puede empezar otra vez. Por principio de cuentas, Osorio no parece tener margen alguno de cambio. Sigue recurriendo a la misma base de jugadores. Los cambios que utiliza solo son producto de lesiones de aquellos a los que considera sus figuras.

Sigue siendo también permisivo con jugadores que llegan tarde a las convocatorias o con los que le piden, así sea por horas, ausentarse de las concentraciones.

Sigue aferrado, por último, a un absurdo sistema de rotaciones que no permiten dibujar un once titular con plena jerarquía.

El equipo mexicano estará pues en el Hexagonal (ese torneo en el que hasta los equipos que no quieren terminan clasificados a los Mundiales), pero sin propuesta relevante, sin un sistema de juego que garantice buenos resultados, ni permita tampoco construir una ilusión legítima de que en Rusia 2018 se obtendrán resultados positivos que hasta ahora se han negado.

Me parece una situación lamentable. Por un momento parecía que esto iba muy, pero muy bien. 

rafael.ocampo@milenio.com

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