A balón parado

La sanción imposible por el “Eeeh… Puto”

No habrá suspensión de partidos en la Liga Mx por el grito de "Eeeh... Puto", que los aficionados realizan cuando el portero del equipo visitante despeja un balón.

Y pese a que, como ha quedado revelado en las últimas horas, reglamentariamente esto procedería y los árbitros de cada partido tendrían que ser los encargados de cumplir con esta norma, hacerlo implicaría asumir una serie de riesgos que podrían concluir con una tragedia.

Imagínense que esta acción disciplinaria pretenda imponerse en un partido de alta convocatoria. Por ejemplo: un América contra Pumas.

Primer llamado emitido por el sonido local del Estadio Azteca. Las multitudinarias porras de ambos equipos no solo no hacen caso, sino que se pitorrean de la petición... Viene la segunda intervención del sonido local en los mismos términos o de forma más drástica. Sucederá lo mismo, pero del pitorreo se pasará a la exasperación en la tribuna. Y al reto, al desafío. Al ver quién puede más.

Llega la tan temida tercera llamada, que ya no es una advertencia, sino la suspensión del partido.

¿Qué cree que va a pasar? ¿Los aficionados, radicales o normales, se lo van a tomar así tan tranquilos? ¿Se van a levantar de sus asientos y se marcharán, entre apenados y arrepentidos, a sus casas?

¿Las televisoras que tanto dinero pagan por los derechos exclusivos de estos partidos se van a quedar así tan tranquilos y programarán una película de Pedro Infante o de Cantinflas en lugar de los minutos que le faltaron al futbol?

¿O la idea es desalojar las tribunas y reanudar el juego en exclusiva para la televisión?

Insisto. Nada de esto va a pasar.

Hay que pensar en otras medidas para erradicar el grito del "Eeeh... Puto". Algo que duela, que sí intimide, pero que no provoque una tragedia en las tribunas de un estadio de futbol.

No se me ocurre qué, pero por fortuna no tiene por qué ocurrírseme a mí nada. Para eso hay gente a la que le pagan, en la FMF y en la FIFA misma.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo