A balón parado

La enredada y misteriosa salida del 'Potro' Gutiérrez

Entiendo que se quiera ver por todos lados de forma positiva la salida de Raúl Gutiérrez del equipo de entrenadores que trabajan en las selecciones nacionales de futbol. Algún enfoque institucional habría que darle al tema.

La realidad es que no es una buena noticia. Que se vaya a quién sabe dónde un hombre formado durante tantos años, a servirle a algún club por ahora desconocido termina por constituir un golpe.

El Potro Gutiérrez, como se le conoce en el medio, no anunció su sepración del equipo de trabajo dirigido por Santiago Baños y Guillermo Cantú, que se sepa, por ninguna oferta concreta de ningún equipo. De hecho acababa de anunciarse su incorporación como auxiliar del entrenador de la selección mayor, el colombiano Juan Carlos Osorio.

De pronto, se anuncia que se va de las selecciones nacionales en medio de los buenos deseos de todos, empezando por Cantú.

Uno puede pensar que algo raro pasó ahí. Quizá nadie se sintió cómodo. Quizá Raúl sintió que no venía al caso montarse en un equipo de trabajo plenamente identificado. A lo mejor se sintió incomodo de que la lectura colectiva fuera de que le estaba tendiendo la camita a Osorio esperando que este fracasara para entrar en su lugar.

El asunto es quién decidió que se diera ese paso. ¿El propio entrenador? No creo. ¿Osorio?, tampoco creo. Más bien parece un asunto determinado en algún escritorio.

Igual y los directivos, y los entrenadores involucrados salen a decir que no hay nada de raro, que no hubo ningún conflicto. Lo único que podría avalar esto, sin embargo, es que en los próximos días apareciera el Potro siendo presentado en algún equipo de la primera división. Pero lo que hay ahora son sólo rumores, que si va a ir al Cruz Azul o algún otro plantel necesitado. Puro chisme.

Por lo pronto la Federación Mexicana de Futbol pierde un activo, un entrenador al que se le invirtió muchísimo dinero, muchísimo tiempo de trabajo.

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