A balón parado

¿Qué hay detrás de la salida de Slim del futbol?

Que, por las razones que sean, se haya retirado el empresario Carlos Slim como propietario del futbol mexicano, debe ser visto como una mala noticia.

Entiendo un poco a quienes, una vez difundido el comunicado con este anuncio, se han empeñado en destacar que los cinco años en los que el señor Slim fue socio de Jesús Martínez, en el Grupo Pachuca, fueron positivos y en ellos se obtuvieron tres campeonatos de Liga, entre el León y el Pachuca.

Está bien. Nadie puede discutir esto. Aunque es cierto también que, sobre todo el León, se ha venido abajo en el orden de los resultados positivos. Y seguramente esta debacle no sólo tiene que ver con haber contratado entrenadores equivocados o jugadores que no han rendido lo que se esperaba de ellos. Alguna responsabilidad tendrán los directivos.

Pero bueno, esta no es la historia en la que me quiero centrar. Que se vaya del futbol mexicano Carlos Slim, cuando lo que faltan son nuevos inversores, va a debilitar a la Liga.

La primera división o Liga Mx mantiene a la fecha 18 equipos. Tres de ellos están controlados por Televisión Azteca (Atlas, Monarcas y, por lo que se sabe, el Puebla)... Y hasta donde sé ya no es tanto porque los propietarios de la televisora del Ajusco así lo quieran, sino simplemente porque no hay más empresarios solventes que se quieran meter a este negocio...

El Grupo Pachuca mantiene su propiedad (recuperada al 100 por ciento), sobre los Tuzos y los Panzas Verdes (además tienen a los Mineros de Zacatecas, en la Liga de Ascenso).

Me encantaría saber qué hay detrás de la decisión del señor Slim de retirar su inversión. ¿Por qué no optaron por quedarse con el León al cien por ciento, por ejemplo, hoy que se supone la multipropiedad está emplazada para ser extinguida?

Alguien que decide vender sus acciones y retirarse como propietario no necesariamente contará la historia feliz que tantos están queriendo difundir.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo