A balón parado

La sacudida en Chivas debe de ser para todos

“No nos abandonen”, pide, casi suplica, Jorge Vergara, el propietario de las Chivas.

   Y tiene toda la razón el polémico empresario en solicitar a los millones de aficionados a los rojiblancos, que se manifiesten con mucho mayor intensidad y protagonismo en apoyo a los jugadores y cuerpo técnico que libran esta desgastante batalla para evitar el descenso de categoría.

   ¿Qué significa esto? Acudir a los estadios de todo el país, pero empezando al suyo propio. Que los 11 chivas que se encuentren en la cancha sientan en todo momento que sus aficionados están ahí, con ellos.

   Cada quien hará al final lo que su consciencia le mande. Pero no estaría nada mal que atendieran lo que Vergara les pide. Es incuestionable que los aficionados a este equipo se han dedicado, en su gran mayoría, a cuestionar y a dudar, pero no a sumarse a un barco que parece caminar al naufragio.

Podrán las Chivas tener el peor equipo de los cuatro que están involucrados en la pelea por no irse a la Liga de Ascenso, pero nadie debería de poner bajo tela de duda que tienen una afición mayor que la del Veracruz, Puebla y Leones Negros.

   La sacudida en las Chivas debe ser para todos.

   Ojalá que Vergara, un habilidoso comunicador, se encargue de propiciar y facilitar muestras de apoyo concretas y continuas de los aficionados a los integrantes del equipo.

   Hay muchas formas para poder hacer esto sin afectar la preparación de los jugadores ni alterar los momentos de intimidad necesarios. El chiste es cargarlos de buena energía.

   No está de más ensayar esto. Los recursos con los que actualmente cuenta la plantilla no les están alcanzando. Todos, empezando por el entrenador José Manuel de la Torre, son o fueron muy buenos, pero no encuentran cómo situarse con consistencia en una zona donde puedan lucir nuevamente.

   En una de esas eso se consigue con el cariño patente de los seguidores. O al menos eso siente Jorge Vergara.  

 

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