A balón parado

Un robo que ayuda a Brasil y perjudica a México

No se pueden sacar buenas noticias para la selección mexicana de futbol tras el partido inaugural entre brasileños y croatas. Los locales lucen sólidos, bien armados y muy potenciados por el espectacular apoyo de su gente. Eso ya lo sabíamos. Pero lo que no, y apenas pudimos constatar todos, es que los europeos son de verdad un muy buen equipo de futbol.

Así que más les valdrá a los dirigidos por Miguel Herrera ganarle hoy al representativo de Camerún. Esa será la única manera de avanzar a la segunda ronda. Si no ganan hoy en Natal, va a estar muy pero muy complicado que se le gane en Fortaleza y Recife a los equipos que ayer en Sao Paulo protagonizaron el arranque del Mundial.

Aunque será el último rival de los mexicanos conviene empezar a analizar a los dirigidos por Niko Kovac. Tienen altura y fuerza en su portero Pletikosa, sus dos centrales Corluka y Lovren, así como cualquiera de sus dos centros delanteros: Jelavic o Mandzukic… Pero también tienen esos futbolistas de clase y talento, más sobresalientes por su buen juego que por su físico. Hablo de Luka Modric, el 10 que juega para el Real Madrid y del 7, Ivan Rakitic, recientemente adquirido por el Barcelona. Ambos son temibles si encuentran espacios y han aprendido además a defender con dinámica y compromiso.

Pero si esto no fuera suficiente como para preocupar a cualquiera, es un equipo con muchísima entrega y corazón y quizá quien mejor representa estos valores es Ivica Olic, el número 18. Corajudo y peleón, nunca da una pelota por perdida… Sin ser muy constantes le ponen velocidad a sus ataques por las bandas, sobre todo por el sector izquierdo y sacan buenos centros.

El árbitro del juego Croacia-México seguramente no le va a regalar penaltis a los del Piojo Herrera y en una de esas, para compensarlos por el robo del juego inaugural sí se los da a los croatas. Más complicado todo todavía.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo