A balón parado

Don Roberto, uno de los más grandes cronistas y polemistas

Me hubiera encantado tratar personalmente mucho más a Don Roberto Hernández Jr. Preguntarle tantas cosas que sobre él se fueron diciendo hasta hacerlo toda una leyenda. Verlo mucho más en acción, animándose, armándose para la polémica… Preparándose para narrar, para contarnos un partido de futbol con uno de los mejores ritmos, léxico y recursos que le he escuchado a algún cronista deportivo.

Me hubiera gustado aprender mucho más de él. Me queda sin embargo un gran recuerdo, de su humildad, de su trato cariñoso y respetuoso.

Lo conocí algunos años antes de llegar a trabajar a Grupo Milenio. Fue en el 2002 cuando varias televisoras (ajenas a Televisa y Tv Azteca), se conformaron en una red alternativa nacional para transmitir aquel Mundial que se llevó a cabo en Corea del Sur y Japón. Copa del Mundo cuyos derechos de transmisión tenía la compañía DirecTV, con quien la hegemónica OTI (Organización de Televisión Iberoamericana) no pudo llegar a un acuerdo.

Don Roberto se integró a aquel equipo como único representante de Multimedios que viajó a Seúl, la sede de los periodistas acreditados a ese evento. Vivió a plenitud ese Mundial, recuperando el protagonismo que había tenido en Copas del Mundo anteriores, en las que había sido el cronista estrella de Televisa.

Ya compañeros de trabajo en Grupo Milenio y Grupo Multimedios me tocó pedirle que hiciera suya también la marca La Afición, que la promoviera, que le diera contenido… Aunque su principal tribuna fuera “Futbol al día”, un concepto maravilloso de alcance regional.

Don Roberto fue un maestro de la polémica. Hizo polémica criticando, enjuiciando, informando… Y su nombre mismo generó polémica encendida entre colegas, público, jugadores, entrenadores y directivos.

Lo único que nunca pasó con él es que pasara de-sapercibido. Hoy que tantos intentan en esta profesión caminar de puntitas para no hacer ruido.  

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