A balón parado

Que todos los rivales de Chivas sean el América

El tres a cero con el que las Chivas terminaron humillando al América la noche del pasado sábado en el estadio Azteca debe de ser visto como algo que vaya mucho más allá de un simple triunfo ante el rival más odiado.

La goleada llegó como consecuencia de varios elementos que deben de tener no solo contentos, sino muy orgullosos a los sufridos aficionados de los rojiblancos.

Es la consecuencia de un trabajo continuo, bien estructurado y bien ejecutado, por parte de Matías Almeyda, a quien por cierto le gusta lucirse en el máximo escenario del futbol mexicano. Hace cosa de un año o menos también le ganó al América ahí, pero en aquella ocasión con un marcador muy justo y pudiera decirse también inmerecido.

La noche del sábado las Chivas arrollaron a las Águilas. Pudieron inclusive haber completado un marcador de escándalo pues cuando menos fallaron tres o cuatro ocasiones. Los de Almeyda pelearon más, corrieron más, tuvieron mayor posesión de la pelota. En todo, fueron muy pero muy superiores.

Este Clásico marca la evolución del proyecto Chivas comandado por el entrenador argentino. Es un equipo dinámico, agresivo, pero sobre todo, plagado de jóvenes talentosos.

No creo que Chivas esté todavía como para ser campeón en este torneo, pero a diferencia de los últimos años hoy se ve un proyecto que de sostenerse va a terminar por dar buenos frutos próximamente. Si nos atenemos a lo que ha dicho Jorge Vergara, el propietario de este equipo, no habría que tener temor de que este ciclo de trabajo se interrumpa. Vergara ha manifestando una devoción total por Almeyda y a este último se le ve cómodo, seguro y confiado. No le haría nada mal, por supuesto, la llegada de alguno que otro refuerzo, sobre todo en ataque, pero con lo que está construyendo se perfila de forma muy adecuada para darle grandes alegrías a los millones de seguidores de este club.

Ojalá todos sus rivales fueran el América. 

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