A balón parado

Contra los retrógradas en el futbol femenil

Más que deslindarse de los presuntos contratos abusivos con los que se dice, algunos clubes están contratando a las futbolistas que están por arrancar la primera competición profesional femenil, lo que la Liga Mx (o la FMF misma), deberían de hacer es abrir una investigación urgente y seria para cotejar qué es lo que está pasando ahí.

Con otras palabras, el comunicado que dio a conocer ayer la organización que preside Enrique Bonilla me parece muy correcto y oportuno, pero no debería quedarse solo en esa acción.

El escrito que difundió la Dirección de Comunicación de la Liga Mx Femenil, dice que en ningún artículo del Estatuto Social de la FMF, o en el Reglamento de Competencia de la Liga Femenil o de cualquiera de las otras divisiones profesionales: "Existen disposiciones que limiten por preferencia sexual, religión u otra circunstancia discriminatoria el derecho a formar parte de las competiciones que esta institución organiza".

Recuerda también que en ningún punto del citado reglamento se menciona que el embarazo de una jugadora se pueda tomar como un motivo para desentenderse de las responsabilidades de un Club.

Lo creo. Además de que es algo que se puede cotejar, estoy convencido que ninguno de los distintos personajes que dirigen el futbol profesional mexicano es un retrógrada como para prohibir o sancionar la libre orientación sexual o el derecho a tener un hijo cuando así se decida.

Pero sí creo, porque conozco también a muchos otros personajes de este medio, que puedan haber propietarios de equipos o directivos, o empleados (administradores o abogados), que quieran añadir a los contratos este tipo de estúpidas cláusulas.

La Liga Mx y la FMF deben imponer toda su autoridad para que esto no se presente. Bajo ninguna circunstancia y bajo ningún caso. No siempre tienen que salir a defenderse, sobre todo cuando nadie ha dicho que ellos sean los autores de tal inmundicia moral.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo