A balón parado

La reinvención moral del arbitraje mexicano

Si al final es verdad lo que me platicaron ayer, la obligada reinvención del arbitraje mexicano debe de remover por completo todas sus estructuras. Algunos presidentes de equipos de futbol de la Primera División me comentaron que los árbitros les hicieron una “solicitud” (realmente, una exigencia), para que les enviaran una buena cantidad de regalos que repartirían en su cena de festejo de Navidad y Fin de Año, que por lo que pude investigar se llevó a cabo anoche mismo.

Los regalos solicitados no estaban sujetos al criterio del “donante”. Había que hacerles llegar tabletas electrónicas, pantallas planas de televisión y artilujios de tecnología similar. Todos quienes me confiaron esta información terminaron por mandarles algo a los árbitros, ninguno se quiso atrever a que los silbantes y sus jefes consideraran que se les hizo un desaire.

La reinvención del arbitraje en el futbol mexicano pasa necesariamente por cuestiones de caracter moral. No pueden los árbitros estar solicitando regalos a nadie, pero menos a los directivos y dueños de los equipos de la Liga. Esto que están haciendo de inmediato fabrica un conflicto de intereses tan innecesario como delicado.

¿Sabrá de esto el presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Decio de María?

En otro momento, se ha hablado de que los árbitros se encuentran con regalos, tipo camisetas autografiadas, en pleno vestidor, momentos antes de salir a la cancha a impartir justicia. Regalos que, por supuesto, aceptan. Regalos que no son reportados a sus superiores, con el fin de ser devueltos o bien formar parte de un museo del horror del futbol mexicano.

He sido testigo, en varias ocasiones, de cómo el equipo de árbitros que acude a una determinada plaza a dirigir un partido de fin de semana, acepta invitaciones a comer o a cenar de restauranteros que evidentemente simpatizan con los colores del equipo local. Esto sucede y forma parte de algo de lo que nadie determina como inapropiado.

Todo esto y seguramente algunas cosas más deben de revisarse con urgencia. 

 

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