A balón parado

El reencuentro del "Piojo" y Christian Martinoli

La llegada como entrenador de Miguel Herrera a los Xolos de Tijuana debe de ser vista como un éxito  para Jorgealberto Hank, el presidente de este equipo.

Es una gran maniobra pues consigue con ello un protagonismo mediático que su club había perdido y suma a su proyecto, dígase lo que se diga, a un muy buen director técnico.

Lo de menos ahora es saber por qué Miguel aceptó. Él mismo se había encargado de decir que una de sus metas era dirigir a una selección en el Mundial de Rusia 2018. Conociéndole un poco, seguramente exploró el mercado y vio que no había posibilidades reales, al menos a corto plazo, para ello.

Pero también debió incidir en su decisión el que otros equipos del futbol mexicano con presupuesto fuerte o tienen entrenador y piensan tenerlo para el próximo torneo o de plano no saben ni para dónde jalar.

Aquí es donde entró a escena el joven Hank, quien le demostró que tenía todo el interés para ponerlo al frente de su equipo. Le ofreció un muy buen contrato y le prometió inversión para contratarle a los jugadores que requiera con el fin de devolver a los Xolos a una senda por ahora extraviada: la de los campeonatos.

Miguel dice estar ya muy consciente de no repetir el error que terminó por sacrificar su estancia al frente de la selección mexicana de futbol. Resulta que es muy probable que todos o algunos de los partidos que tendrá como local sean narrados por Christian Martinoli, el comentarista de Tv Azteca que se convirtió en su azote.

Le pregunté al Piojo sobre este punto la noche del lunes pasado, en el programa TVC Deportes Total, y después de tacharme de amarillista, me respondió asegurando que nunca cometería el error (agredir a un periodista que lo crítica y provoca), pues está muy consciente de lo costoso que esto fue para él y sólo para él.

Por lo pronto, Miguel está feliz por este regreso. 

 

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