A balón parado

¿Y la rebelión? ¿Y los despidos?

La selección mexicana de futbol logró su clasificación al Mundial de Brasil. Por un camino inimaginable, muy vergonzoso si usted quiere, pero al final consiguió su objetivo y estará, en plena igualdad de derechos, con las otras 31 representaciones nacionales que consiguieron su boleto a la máxima competición de este deporte.

Objetivamente pues nadie puede ilustrar un fracaso. Se fracasa cuando no se consigue un objetivo. Y esto no es jugar con las palabras. Es así.

Tampoco hay manera de adjetivar un fracaso. No los hay rotundos, tenues o sutiles. Se fracasa y ya.

Aquellos que querían cortar cabezas en la Federación Mexicana de Futbol, los que exigían la renuncia o despido de personajes como Justino Compeán o Héctor González Iñárritu, por el terrible sufrimiento que sintieron ante la posibilidad de que el Tri no asistiera a la fase final de Brasil 2014, tendrán que esperar. Cuando menos a que termine el Mundial y se vea si la selección que dirigirá Miguel Herrera es capaz de conseguir su objetivo o no.

Objetivo que supongo se deberá situar en jugar cuando menos el quinto partido. Ya pedir otra cosa suena muy iluso y aquí no se trata de convertirse en un provocador valentón y llenarse la boca pidiendo semifinales o hasta la final. No está el nivel como para eso y eso no es imputable a Compeán ni a González Iñárritu.

Eso sí, si no se cumple el objetivo marcado en Brasil 2014 entonces sí, sin aspavientos, deberá proceder no la renuncia, sí el despido. Y la inmediata llegada de personajes que realmente puedan hacer que se consiga el objetivo de que la selección mayor gane títulos que ya se han alcanzado en las menores.

Hay falsas lecturas sobre la empresa y empresarios que componen el futbol. No hay posibilidad de rebelión. Habrá desacuerdos cómo no, pero no rupturas de tal profundidad que hagan imposible la convivencia. El actual estado de cosas, la distribución de responsabilidades y poderes, alcanza para mantener su paz.

rafael.ocampo@milenio.com · twitter@rocampo