A balón parado

¿Cuál es la ruta para llegar al quinto partido?

A Juan Carlos Osorio se le contrató para que clasificara a la selección mexicana de futbol al Mundial de Rusia 2018. Nunca se le puso el objetivo de que tendría que lograr esto como primero o segundo lugar del hexagonal final de la Concacaf. Tampoco que terminara invicto este torneo.

Consiguió con relativa facilidad el gran objetivo. Y los directivos que le pagan pudieron respirar con desahogo. La selección estará en el principal torneo internacional a nivel de representativos nacionales. Con ello se ha asegurado que el enorme negocio que representa, cada cuatro años, una Copa del Mundo sea una realidad.

El gran tema ahora es ver para qué queda apetito. ¿Cuál o cuáles son los objetivos que ahora se le impondrán al entrenador de origen colombiano?

Insisto, esto tiene que ir más allá de esta eliminatoria que concluirá, por cierto, mañana, en cancha ajena contra la selección de Honduras.

¿Octavos o cuartos de final? ¿Semifinal? ¿Para qué está la selección mexicana de futbol? ¿Qué dice el entrenador? ¿Qué dicen los directivos o propietarios que manejan el futbol mexicano?

¿Les da lo mismo? ¿Con el hecho de ver a la selección con un sitio seguro en el Mundial de Rusia les basta y sobra?

La selección no ha pasado del cuarto partido en los últimos mundiales. De Estados Unidos 94’ para acá, de forma continua. ¿No tendrían que ser los directivos  absolutamente precisos y exigir cuando menos jugar un quinto partido?

Como la respuesta seguramente será obviamente afirmativa, lo que tendría que cuestionárseles entonces es que nos dijeran cuál es la ruta, el plan de trabajo, que seguirán para asegurarse conseguir esta meta.

Ahí quiero ver a directivos, entrenador y jugadores. En eso. Dedicados, concentrados. No festejando que se clasificó al Mundial de forma invicta o como primeros del grupo. Esto ya no sirve para absolutamente nada. 

rafael.ocampo@milenio.com

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