A balón parado

Los “putos periodistas”

Que los seleccionados argentinos hayan dirigido su cántico más festivo en el vestidor del Estadio Olímpico de Quito, en plena celebración por su pase directo al Mundial de Rusia, contra "los putos periodistas", me parece casi miserable.

La gran mayoría, si no es que todos de estos jugadores, se han hecho grandes figuras evidentemente por sus grandes atributos futbolísticos, pero también por la atención de esos periodistas y medios a los que ahora repudian.

Por lo demás, ¿qué esperaban de los periodistas en sus escritos y comentarios cuando lo que entregaron durante el torneo clasificatorio fue un nivel de juego irregular, trastabillante, raquítico?

¿Querían elogios cuando no le pudieron ganar a Venezuela o a Perú de locales, en campos que le metieron una presión asfixiante del público a los rivales? ¿Querían aplausos cuando no le hacían un gol ni a la Puerta de Alcalá? ¿Querían comentarios positivos y buena vibra cuando tuvieron que llegar hasta el último partido para conseguir la clasificación?

¿Querían que no se hablara de su apatía, de su desconcentración, de su soberbia?

Este cantico solo ilustra lo mal educados que están estos deportistas de elite. Se sienten intocables por un lado y por el otro carecen de la mínima inteligencia para saber canalizar las críticas, para entender en dónde deben de ponerlas.

Además, en su cántico cometen el error de generalizar. "Los putos periodistas" ¿quiénes son? ¿Todos? ¿Cuáles? Al mismo tiempo que acusan, absuelven. Hasta donde se sabe quienes ellos creen (de medios de su país obviamente), que se ensañaron con algunos de ellos tienen nombre y apellido.

Un festejo anticlimático. Cuando se trataba de realmente gozar el momento ellos se acordaron de sus enemigos. "Enemigos" por cierto que seguramente estaban tan emocionados por el pase al Mundial como lo estaban ellos.

Como me recuerda esto a lo que hace unos dos años se vivió con los seleccionados mexicanos.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo