A balón parado

Por lo pronto, se cumplió y de una muy buena manera

No fue la carrera más emocionante y disputada de la temporada de Fórmula Uno, pero el Gran Premio de la Ciudad de México se ha convertido ya en una gran fuente de inspiración para un serial que de acuerdo a los expertos atraviesa no precisamente por sus mejores tiempos.

Éstos hablan de que el gran negocio propiedad del millonario Bernie Ecclestone ha perdido rating y en consecuencia interés en todo el mundo.

Pero aquí no hubo juicios severos para nadie, la enorme mayoría de los aficionados se rindió de forma entusiasta ante el evento, sin importar que el campeonato se hubiera definido justo un Gran Premio antes, en Austin, Texas.

Tantos no pueden estar equivocados. Las gradas y palcos que se pusieron a disposición de los aficionados resultaron insuficientes.

Los fieles a este deporte-espectáculo y los que simplemente quisieron retratarse en él creo que se sintieron recompensados tan solo con el reencuentro y la posibilidad de ser testigos de un evento que involucra la mejor tecnología automotriz.

Literalmente se respiraba en el autódromo Hermanos Rodríguez expectación y emoción. El sonido de los motores, que pese a que han perdido estruendo a lo largo de los años, sigue imponiendo exhalaciones de asombro. Los pilotos fueron también reverenciados, no sólo el mexicano Sergio Pérez, sino los más reconocidos por todos: Alonso, Hamilton, Vettel.

Habrá claro que sí quien disienta de esto. Pero estoy seguro que serán la minoría. El tema del estacionamiento es sin duda algo en lo que se debe trabajar todavía más...

Y ya veremos qué más... Pero por lo pronto muchísimas felicidades a todos lo que organizaron este Gran Premio. Ha sido un primer año de los cinco que se firmaron realmente destacado... Ojalá el año que entra tanto Checo Pérez como Esteban Gutiérrez (quien estará de regreso con el nuevo equipo Haas), resulten mucho más competitivos y pueda realmente subirse al podio. 

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo