A balón parado

La presunta evasión fiscal de Herrera y Reyes

Para mí la trama está clara. Los futbolistas que destacan y se vuelven figuras, son manejadas ya por empresas con perfiles financieros, que buscan los máximos rendimientos y los recovecos legales que les permitan darle a sus representados más ganancias. A veces más dinero inclusive que las legislaciones de los países en donde se ganan sus sueldos lo permiten.

Quedó muy atrás la época del representante único que se convertía en una especie de padre que le recomendaba a sus muchachos invertir en bienes raíces o guardar el dinero debajo del colchón.

A Héctor Herrera y a Diego Reyes, denunciados ayer como presuntos evasores fiscales, seguramente la empresa que los representa (esa que maneja o a la que los acercó su representante Matías Bunge), les "recomendó" mover parte o todo del dinero que han ganado a bancos de Malta. Para ganar más intereses o para no pagar impuestos.

Y todo indica que Herrera y Reyes no son los únicos futbolistas mexicanos que bajo el manejo de este representante, han buscado maximizar el rendimiento de sus inversiones, aun teniendo que acercarse a límites legales que los ponen en riesgo de enfrentar una denuncia de las haciendas locales.

Pronto, quizás hoy, salgan más nombres y se perfilen responsables de esos presuntos malos manejos.

Por lo tanto, lo que enfrentan estos dos muchachos, y los más que salgan involucrados, es serio y puede ser muy grave. Pueden ser llevados a juicio, como ya fueron llevados en España personajes como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y José Mourinho. Cuando menos a una multa ejemplar están expuestos, pero el riesgo de que sean encarcelados está latente.

El futbolista no puede alegar desconocimiento en este tipo de temas tan delicados. Deben de saber qué se hace o pretende hacer con su dinero, que estoy seguro en el caso de Herrera y Reyes, puede ser gran parte del patrimonio que tienen. No pueden ser tan irresponsables.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo