A balón parado

¿Y los que insultaron a "El Piojo"?

No cuestiono que se aplique el reglamento que sanciona a los entrenadores o jugadores que se confrontan, mediante insultos o señales ofensivas, a los aficionados o grupos de ellos en el marco de un partido de futbol.

Éstos están obligados a mantener un comportamiento absolutamente ejemplar. Por más que resulte difícil mantenerse sereno inalterable cuando agreden verbalmente a tu madre, a tu esposa o a tu hija. O como recientemente le pasó a Miguel Herrera que seguramente respondió a quienes desde la tribuna lo insultaron pensando que nadie se daría cuenta de ello. Su sanción ha sido bien recibida por todos. No hay nada qué decir.

Pero hay un asunto que debe resaltarse. ¿Por qué la Liga Mx o la propia Federación Mexicana de Futbol no elaboran y aplican una reglamentación contra las aficiones que se comportan impunemente y toleran que alguno o muchos de sus integrantes se dediquen a desquiciar a los rivales con actitudes que deberían de ser intolerables?

Si usted acude con regularidad a un estadio de futbol o en México, o lo hizo antes, estará de acuerdo que gritos como el “Eeeh… Puto”, son lo de menos.

En una Liga como la española, que no solo debería ser referente de alto nivel competitivo, sino de organización, se ha iniciado un trabajo firme en este sentido. Y rápido, se han obtenido grandes resultados.

La Liga misma es la que denuncia ante el Comité de Competición de la Real Federación Española de Futbol, los insultos de sectores bien identificados de la tribuna… Contra Ramos, Piqué, Cristiano Ronaldo, Messi o Vitolo. Da lo mismo. En cada partido se hace una relatoría de los insultos que se gritan.

La Liga presiona cada semana para que se apliquen sanciones y se convoque a una Comisión de Seguridad, Respeto y Tolerancia. Y por lo pronto, cuando menos, se ha logrado poner atención en estos hechos.

Nadie ha visto que en el teatro se pueda insultar a los actores impunemente. 

rafael.ocampo@milenio.com

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