A balón parado

Que no le dé pena lo del descenso a Vergara

Bien haría Jorge Vergara en centrar su discurso y tareas en el único tema que debería importar, por ahora, en las Chivas. Y ese no es otro que el no descenso.

Seguir manejando en público que el equipo que dirige Carlos Bustos se armó para ser campeón y que el objetivo es llegar a la Liguilla y otra: “Que pronto estarán a la altura del América”, no me parece inteligente ni oportuno.

El tema es por qué no están funcionando el nuevo entrenador ni un proyecto en el que se enlistan jugadores tan experimentados y exitosos como lo han sido Carlos Salcido, Israel Castro, Fernando Arce, Aldo de Nigris, Omar Bravo y Ángel Reyna.

El riesgo de que Chivas descienda de categoría es real. Un equipo grande y popular puede dejar de competir en la máxima división ahí están los casos del River Plate y del Independiente en Argentina.

Para que Chivas esté viviendo esta vergüenza semana a semana se debieron haber hecho las cosas muy mal en los últimos años. No tengo constancia todavía, y eso que ya han pasado varias semanas de la gestión de los nuevos directivos encabezados por Rafael Puente del Río, de que haya visos de que las cosas pueden mejorar. Todo lo contrario. La inseguridad se apodera del proyecto.

Una cosa muy diferente, que no impacta de momento en el primer equipo, es la llegada de Albert Benaiges al manejo de las fuerzas básicas. Desde mi punto de vista una decisión acertada, pero que ahorita no puede presumirse. Hacerlo y quedarse en ello suena a distracción.

Vergara tiene que encabezar, de forma claramente abierta, la lucha por el no descenso de su equipo. Y decirlo sin pena, sin ambigüedad. Sólo cuando se reconocen los problemas uno puede encontrar solución a los mismos.

Hoy Chivas está a nada, con el triunfo de los Leones Negros, de situarse en el último lugar de la tabla por el no descenso. Y los rivales que se le vienen no están nada fáciles.   

 

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