A balón parado

Esto es lo que es un “partido molero”

Cuando algunos años más adelante la Real Academia Española de la Lengua quiera incluir en su diccionario la definición de lo que es un "partido molero", bien pudiera dejarse de complicaciones y citar simplemente el México vs Senegal, jugado el 10 de febrero del 2016 en Miami.

Todo mundo entenderíamos de inmediato. Pero para quienes requieran un poco más de palabras para completar el concepto, pudiéramos añadir lo siguiente:

1. Que el entrenador de la selección mexicana reconozca en la conferencia previa al partido que no tiene idea alguna del rival. Y no es porque no haya querido documentarse al respecto. Simplemente porque no encontró cómo.

2. Que la lista de convocados, pese a incluir a jugadores que bien pudieran integrar una "Selección C", o de tercer nivel, haya tenido que ser pulida y negociada por la negativa de un equipo (Chivas) a prestar a sus jugadores.

3. Que se utilice publicidad engañosa hacia el aficionado por parte de los organizadores, anunciando la presencia de tres jugadores que se supo desde el inicio no estarían entre los llamados (Chicharito, Guardado y Layún).

4. Que se juegue en un parque de beisbol, colocando la cancha de futbol alejada hasta 40 metros de la tribuna principal, con parches improvisados de césped. Un evidente desprecio a quienes pagaron por las entradas.

Alguien debe meter mano, y de forma urgente, para acabar con esta situación que cada día da para más sorna. Si no hay condiciones para encontrar a un buen rival, ni para disponer del escenario adecuado, pues que no se jueguen este tipo de partidos.

Tampoco la FMF debería de quedarse callada viendo cómo los organizadores intentan engañar al público anunciando la presencia de figuras que desde el principio se sabía que no podían estar presentes.

A nadie sirven este tipo de ensayos. Ni en la cancha, ni fuera de ella. Lo único que propician es que el producto llamado "Selección Nacional" se abarate y devalúe.


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