A balón parado

El papelón de los equipos mexicanos


La eliminación del Santos Laguna de la Copa Libertadores debe también ser considerada un gran fracaso. Resultó terriblemente decepcionante que un equipo con un potencial ofensivo tan atractivo sucumbiera ante una escuadra, como la del Lanús de Argentina, que con el orden sobre el terreno de juego como único valor, los terminara exhibiendo y ganándoles con una claridad pasmosa.

El entrenador de los laguneros, Pedro Caixinha, fue incapaz de encontrar una solución a las notorias falencias defensivas que su equipo ha mostrado durante toda la temporada. Al Santos le hacen gol con una facilidad pocas veces vista en los últimos años, pero tenía la gracia de saber recuperarse, de ser unos maestros en el arte de la remontada. Bueno pues la noche del miércoles pasado no pudieron.

Aún cuando el Santos ha perdido presupuesto como para mantener una plantilla que incluya figuras de titulares y figuras en el banquillo de suplentes, sigue siendo un equipo poderoso, con mucho talento codiciado por otros clubes. Por esto no caben las versiones que apuntan a disculpar a los integrantes de este club.

El Santos Laguna estaba para ganar la Libertadores, como lo tenía el León, como también disponía el Morelia, el tercer equipo mexicano en este el torneo de clubes más importante del continente y que fue eliminado en la ronda de repechaje.

La Liga Mx, sus principales directivos, los responsables por supuesto de los tres equipos mexicanos citados, deben hacer un análisis serio y por ende autocrítico de lo que les falló. Y corregir las cosas que hicieron mal.

Es increíble que los equipos mexicanos sucumban ante representantes mucho más débiles en campos como el de los presupuestos que los mantienen y el talento que reúnen sobre la cancha.

Por lo pronto no puede haber ningún punto de partida distinto que no sea el reconocimiento puntual de que lo que ha sucedido es un completo fracaso. Y lo siguiente es ubicar a los responsables de ese fracaso y las razones que los llevaron a hacer este papelón.

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