A balón parado

"Paco" Palencia, entre la autocrítica y el estudio. Nada más

Habrá que escuchar con mayor amplitud y detenimiento a Francisco Palencia hablar de cómo fue su experiencia como entrenador de los Pumas.

Escucho que Palencia declaró a Fox Sports que no escogió a todos los refuerzos que llegaron. Si eso, como al parecer, le desagradó, muy mal que lo diga hasta ahora, después de ser cesado por malos resultados.

Es práctica común en los clubes de futbol del mundo que un director deportivo sea el encargado, a partir de las necesidades que se establecen en una reunión con el director técnico, de realizar las contrataciones.

Palencia se queja o quiere destacar como un hecho negativo, lo que viven los entrenadores de mayor prestigio en el mundo del futbol.

Mejor sería que Paco Palencia establezca un discurso autocrítico. ¿En qué se equivocó? ¿Qué le faltó? ¿Con qué no pudo?

Tiene fresco Palencia que el presidente de los Pumas, Rodrigo Ares de Parga, confió en él pese a que no contaba con ninguna experiencia (ninguna, ya no digamos positiva), como entrenador de futbol. Paco Palencia había sido directivo en las Chivas. Un paso más triste que festivo.

Sé que Palencia quiere hablar con quien más pueda en estas horas en las que ha quedado bajo cuestionamiento. No era tan accesible cuando ejercía de entrenador de los Pumas. Lo digo relatando mi experiencia personal cuando decidí buscarlo, con llamadas a su teléfono o con escritos a través de la aplicación WhatsApp. Nunca me respondió. Consumado su despido, volvimos a hablar por teléfono sin apuros.

Paco, perdón por ser repetitivo, debe concentrarse en lo que me dijo que iba a hacer hace algunos días que hablamos: dedicarse a reconstruir su carrera. Me dijo que se regresaba a Barcelona, la ciudad en donde está su familia, y que se pondría a estudiar. Tiene o tendrá a la mano el mejor futbol del planeta para actualizarse.

En ninguna lección que estudiará hay una que se llame: “Pretextos”. 

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