A balón parado

La insostenible apuesta, el tiempo que se esfumó

Si esto del éxito en el futbol fuera solo cuestión de creer, por supuesto que creo que Paco Jémez es el entrenador que el Cruz Azul necesita para salir del infierno en el que cada vez se mete más.

Pero en el caso del equipo propiedad de la cooperativa cementera su vergonzante situación en la tabla del descenso marca otras prioridades… Y otros ritmos. Y otros tiempos.

¿De verdad la directiva que encabeza Guillermo Álvarez Cuevas le va a otorgar al entrenador español semana tras semana hasta que su equipo enderece y empiece a ganar partidos?

Cruz Azul pierde y pierde partidos, no anota goles… y otros equipos involucrados en el descenso en este torneo ganan o empatan, meten goles, emocionan, generan algo más que incertidumbre. Tras ocho jornadas de este torneo, los celestes están solo arriba en la tabla porcentual de Monarcas-Morelia (103), Veracruz (105) y Jaguares (107)… Los de Jémez tienen 113 puntos y han visto ya como el Puebla los sobrepasó con 114 unidades.

Increíble. Un equipo que se armó para pelear por el campeonato, cada fin de semana reclama protagonismo en el torneo del morbo y la vergüenza.

Es evidente que el Cruz Azul no está para tolerar esto. Esto de que con Jémez el equipo tiene llegada y domina los partidos, pero solo le falta hacer goles, ya empieza a ser cansino y un poco mentiroso. También es una escuadra que defiende muy mal las pelotas paradas. También es un equipo al que le falta creatividad y potencia en el medio campo. Es un plantel dominado por el liderazgo veterano y sumamente ineficaz personalizado en el Chaco Giménez.

Los jugadores que llegaron como solución esta temporada están a punto de convertirse en un serio problema.

El Cruz Azul tiene que encontrar ya una solución que no vaya tanto a construir un juego vistoso sino a producir un juego efectivo. La presión que se viene generando ya es insostenible para todos, empezando por sus aficionados.  

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