A balón parado

Osorio y el papelazo del que se libró, apenitas

Juan Carlos Osorio y sus muchachos estuvieron a punto de hacer un papelazo ayer en Sochi. Tras el penoso desempeño que tuvieron en el primer tiempo, la derrota ante Nueva Zelanda estuvo realmente cercana.

El análisis fácil nos lleva a explicar este innecesario riesgo vivido por la reiterada actitud de Osorio de moverle a su once titular... sacar al Chicharito Hernández, a Carlos Vela, a Jonathan dos Santos, a Guillermo Ochoa o al mismo Héctor Moreno... Pero aunque les parezca extraño que se los diga, no creo que esa sea la razón que explica ese pésimo primer tiempo.

Estoy convencido de que si el equipo mexicano hubiera salido bien preparado en lo mental y en lo táctico, con ese mismo equipo alternativo hubiera impuesto condiciones a favor desde el primer minuto. Es hora de que los reflectores se pongan sobre imágenes más profundas. ¿Es Osorio ese gran estratega cuyo verbo indica? La verdad no lo veo. Insisto, ni en lo táctico, ni en lo mental.

El fantasma de aquel humillante 7 a 0 con el que los chilenos los eliminaron de la Copa América Centenario en el 2016 no dejará de perseguirlo hasta que no consigan una victoria realmente destacada. Viene ahora el partido contra la selección de Rusia, el sábado próximo. Un encuentro, coinciden propios y extraños, que el equipo mexicano debe ganar pues lo que hemos visto de los anfitriones los pinta con un nivel muy bajo. Luchadores sí, pero sin talento ofensivo, casi casi chatos al frente. La selección nacional está para ser agresiva de principio a fin y buscar ganar el partido y no salir a pretender el empate, con el que también pasaría a la segunda ronda.

Para ganar a los rusos, que evidentemente tendrán todo el apoyo desde las tribunas, se necesita seriedad, entrega, compromiso real. No andar de sobraditos. ¿Será capaz el colombiano de hacerles entender que es un partido en el que no pueden regalar nada?

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo