A balón parado

Nada fuera de orden, para algo que exige lo contrario

Las autoridades mexicanas, tanto a nivel federal como de la Liga MX, deben de observar con detenimiento y apertura la respuesta que en España se ha dado al enfrentamiento entre aficionados radicales del Atlético de Madrid y el Deportivo, que terminó con un hincha de este último equipo muerto y arrojado al Río Manzanares.

Esto ocurrió el domingo pasado, horas antes de que en el Estadio Jalisco se desatara la batalla campal entre un grupo de simpatizantes del Atlas y la Policía Municipal de Guadalajara.

En España se ha pronunciado de forma pública todo aquel personaje o funcionario que debe de hacerlo. Desde el Ministro del Deporte, hasta la Concejal Municipal de Madrid (a la que se responsabiliza de no haber actuado conforme a la información que se puso a su servicio), pasando por directivos de los dos equipos y funcionarios policíacos.

Pero no solo han hablado, sino que se ha iniciado una investigación en la que han cobrado un papel importante los medios de información, dando a conocer documentos relacionados con las facturas de los boletos de entrada al estadio que terminaron permitiendo el acceso a los hinchas radicales del Deportivo.

¿Qué ha pasado en el mismo tiempo en México? Prácticamente nada. La Federación Mexicana de Futbol anunció el inicio de una investigación… y eso, perdón, suena a la misma rutina.

Ninguna acción pues fuera de orden para un evento y unos hechos que exigen actuar fuera de orden.

Actuando con tal parsimonia y pasividad no se va a conseguir ningún cambio en el estado actual de cosas. Es decir, los violentos seguirán haciendo lo que quieran.

Creo que hace falta que alguien desde la autoridad federal imponga procedimientos y formas para acabar con la violencia que azota cada vez de forma más frecuente a los estadios de futbol. Pero bueno, están demasiado ocupados con otros asuntos urgentes. 

rafael.ocampo@milenio.com

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