A balón parado

Más naturalizados, pero menos extranjeros

No sé de dónde le nace la certeza a Decio de María, el presidente de la Liga MX, cuando afirma que si los 18 equipos de la Primera División alinearan siempre sólo a jugadores mexicanos, la selección nacional de futbol no presentaría mejores resultados que los que le conocemos.

No sé de dónde viene esta reflexión, insisto, pero a priori la comparto plenamente. No creo que haya una relación directa en ningún caso entre un tema y otro.

Si todos los equipos de la Liga fueran como las Chivas, el Tri no sería una potencia mundial. Faltaría, es más, el referente de calidad que aportan algunos de los buenos futbolistas extranjeros que llegan si usted quiere a cuentagotas, pero llegan.

Y es que la Liga MX decidió quitar la restricción o “candado” para considerar a un “naturalizado” como mexicano para sus registros. Antes tenían que presentar en su expediente un mínimo de 10 torneos cortos jugando como extranjeros una vez que la ley los considerara mexicanos. Hoy ya no hay ninguna de estas peticiones. Apenas reciba sus papeles como nacional, cualquier futbolista contará como mexicano para la Liga.

Claro que existe la posibilidad que las plantillas de los equipos profesionales de futbol empiecen a llenarse de jugadores naturalizados, que son mexicanos, materia muchos de ellos inclusive de ser llamados a la selección.

Y nadie debería cuestionar la legitimidad de esto.

Pero sí debería la Liga MX, estoy seguro, aprovechar este momento en el que se acumula tanto “talento” naturalizado para bajar a dos o tres jugadores extranjeros, como máximo, por equipo. Permitir cinco foráneos por cada plantel no viene al caso en este momento. Ahí sí puede incidir de forma positiva la Liga MX pues depende de ellos este criterio de poner un límite.

Además, de esos cinco extranjeros, se sabe ya, apenas dos máximo tres realmente pesan a favor y aportan para el buen desarrollo de sus planteles.

rafael.ocampo@milenio.com · twitter@rocampo