A balón parado

Nahuel, además de buen portero, un hábil manipulador

Si entendí bien, al final de su larga alocución de ayer, Nahuel Guzmán termina llamándome incoherente. No entiende el portero de los Tigres cómo un mes antes en este espacio lo critiqué por su indisciplina táctica y sus reiterados reclamos a los árbitros (en un partido de Liga contra los Xolos) y cómo un mes y medio después termino elogiándolo al declararlo como el artífice del triunfo ante el América en aquella tanda de penales.

Vamos por partes. Lo primero que reconozco es una enorme sorpresa ante -a veces- la compleja personalidad de este argentino. Es decir, que es muy raro que uno encuentre en este medio a personalidades como la que al menos ante mis ojos quedó revelada ayer en esa conferencia de prensa. Es muy raro encontrar que alguien lea lo que se escribe de ellos y Nahuel Guzmán no solo lo hace, sino que lo almacena o archiva y luego lo analiza.

Y aquí sí lo digo con todo respeto, para intentar argumentar no sé qué.

Lo primero que tendría que entender el querido Nahuel es que las dos columnas que termina citando obedecen a dos momentos muy diferentes. Reitero todo lo que escribí y no por terquedad, de entrada me encanta que Nahuel haya utilizado la lectura de mis columnas como un argumento para salir a hablar en ésta su primera rueda de prensa.

Podría decir que esa crítica, con riesgo de sonar absolutamente fatuo, terminó por ayudar a que Tigres corrigiera una incuestionable actitud de indisciplina en donde aquel partido ante Xolos es plenamente documentable. Que un mes y medio después, obligado por las circunstancias del partido, Nahuel Guzmán haya tenido que salir a la cancha y ser el protagonista de su equipo no tienen nada que ver con lo que en el duelo anterior sí resultó una actitud irresponsable y por la cual prácticamente se pudo haber cobrado muchas decisiones a favor de Xolos.

Tampoco tiene nada que ver que en el encuentro ante Xolos se la haya pasado reclamándole a los árbitros a riesgo de ser expulsado con la actitud que al final yo juzgué como de reto psicológico.

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