A balón parado

Que nadie espere a un Gignac para enero

Muy pocos equipos del futbol mexicano están dispuestos a intercambiar a sus mejores talentos. Ofrecen a los jugadores que consideran no le son ya necesarios y obtienen a cambio casi nada.

Ahí está el caso de los campeones Tigres que soltaron a Joffre Guerrón y a Edgar Lugo, dos futbolistas que ocuparon el rol de suplentes en el último torneo, pero con cierto mercado basado en recuerdos de cuando, en campeonatos anteriores, llegaron a destacarse.

Quitando a las Chivas, que apostaron fuerte por dos elementos con muy buen presente y extraordinario futuro (Orbelín Pineda y Carlos Gullit Peña), ninguno de los otros 17 equipos que conforman la Liga MX puede presumir que de verdad se reforzó en el Régimen de Transferencias llevado a cabo ayer en el Distrito Federal.

Todo se remite a un intercambio de jugadores, casi un movimiento de cambalache mecánico, para ver si en una de esas algo positivo se produce. O no me digan, para poner otro ejemplo, que la llegada al Toluca de Gerardo Flores, proveniente de Cruz Azul, es una garantía de que los Diablos Rojos estarán potenciándose.

Luis Gabriel Rey, otra vez al Morelia... Mauro Ceja, ahora al Puebla... William da Silva, del Querétaro al América. Nadie sabe dónde va a jugar este brasileño. Es más, el entrenador que lo pidió, Ignacio Ambriz, ni siquiera tiene un respaldo certero y se considera que a la primera crisis de resultados será despedido.

Hay que esperar que en los próximos días, de aquí a que se cierre de forma definitiva el mercado de pases, abierto solo a jugadores provenientes del extranjero, los equipos que quedaron con una formación muy endeble (la mayoría) puedan adquirir a los jugadores que les hacen falta.

Pero para quienes todavía están con esa expectativa les anticipo que en enero (la Liga arranca el viernes 8), no llegará ningún Gignac. Así que si se mantiene el nivel que vimos en el torneo pasado, ya será ganancia.


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