A balón parado

Puerto España y el único camino para la selección

No llegan los partidos fáciles todavía para la selección mexicana de futbol que enfrenta el Hexagonal clasificatorio para el Mundial de Rusia 2018. Tendrá que ganar mañana en Puerto España, en Trinidad y Tobago, sobre un terreno de juego que se le ha llegado ya a complicar.

No hay manera de imaginar una derrota ante un rival que no luce más poderoso que los otros tres que hasta ahora ha enfrentado el equipo que dirige Juan Carlos Osorio.

Todo indica que el colombiano saldrá con una alineación diferente a la que puso el viernes pasado en el Estadio Azteca contra la selección de Costa Rica. No solo por la obligada ausencia del capitán Rafael Márquez, sino porque le gusta modificar su formación de acuerdo al estilo, fortalezas y debilidades de sus adversarios.

La noche del pasado viernes, hay que decirlo otra vez, la selección ganó más por la debilidad ofensiva de sus adversarios que por haber realizado un gran partido. Su improvisada apuesta de poner al defensa central Carlos Salcedo como un lateral por derecha, no fue nada exitosa. El ahora jugador de la Fiorentina se vio forzado y descolocado, al grado de que tuvo que recurrir al juego brusco en varias ocasiones… Y la decisión de poner a Oribe Peralta en ataque, relegando de alguna manera al Chicharito Hernández a una posición por las bandas, tampoco es que haya sido como para generar aplausos.

En las otras 9 posiciones, Osorio actuó con lógica. Mañana ante los trinitarios, tendrá que prepararse para la fortaleza física, para la brusquedad y, por supuesto también para la potencia y fortaleza de los locales. Éstos no tienen la habilidad de los ticos para manejar la pelota. Así que el control de la misma debe de ser una apuesta segura para el representativo mexicano.

Dicen que en el futbol de nuestros días no hay triunfos obligados, pero en este partido no hay más para dónde dirigirse. Sería casi la clasificación a la próxima Copa del Mundo.  

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