A balón parado

La muerte del crítico Cuauhtémoc Blanco

La nueva despedida de Cuauhtémoc Blanco de la selección mexicana de futbol resulta un asunto absolutamente artificial, más ligado a cuestiones de carácter mercadológico o de promoción, que a un verdadero homenaje.

   Pero bueno, estos valores rigen en el futbol actual y no hay que escandalizarse por ello. Se vale ligar una cosa y otra. Y lo más importante es que un estadio lleno de aficionados fervorosos de nacionalismo tendrán la oportunidad de aplaudir y vitorear a un hombre que más allá de sus polémicas supo llegarle al sentimiento a esos aficionados.

   Cuauhtémoc Blanco se merece este homenaje y no veo mal inclusive que su convocatoria a entrenar haya servido para distender un poco el ánimo alterado entre el glorioso americanista y el capitán del Tri, Rafael Márquez.

   No está nada mal eso de sumar a todos los que quieran a un mismo proyecto. Los que deban, por supuesto, entre los cuales no está ningún periodista.

   Ya veremos qué posición asume el propio Cuauhtémoc con respecto al Tri en su anunciada labor como comentarista de Televisa durante el Mundial. ¿Se mantendrá crítico o será un dulce con todos los convocados, empezando por Rafa Márquez?

   Hasta parece una medida maquiavélica por parte de quienes manejan al Tri. Matar un crítico y sumar un adepto de peso.

   Y no es que los seleccionados estén tan al pendiente de todas las voces que se atreven a cuestionarlos, pero seguro sí les metería ruido cualquier cosa adversa que llegara a decir Cuauhtémoc.

   En fin, tampoco puedo aseverar que el homenaje de hoy haya sido pensado con este alcance, pero seguro les va a servir en este campo. Eso que ni que. Fuera de esto, lo mejor que deberían hacer seleccionados y directivos, pasando por el entrenador Miguel Herrera, es endurecer la piel ante los palos que les caerán encima si no funcionan de acuerdo a las expectativas.

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