A balón parado

No es momento de ser generoso con la selección


Un club de futbol no produce jugadores en sus fuerzas básicas para nutrir a las selecciones nacionales, sea la mayor o sean las menores. Produce futbolistas para armar un equipo competitivo y ganar los torneos en los que participa.

Después de cumplir con este principio, puede marcarse otros objetivos, como el de vender a esos futbolistas y generar recursos.

Sobre todo en el caso de las Chivas, sumidas en la tabla porcentual que define el descenso, esto es una verdad inaplazable.

¿Cómo puede la Federación Mexicana de Futbol exigirle al Guadalajara que en el momento deportivo más difícil de su historia tenga que cederle hasta siete jugadores a la selección Sub 22 que buscará en unas semanas el boleto a los Juegos Olímpicos?

¿Cómo puede aplicarse un reglamento casi a mansalva bajo el alegato de que las selecciones nacionales deben de tener prioridad?

El pasado martes Raúl Gutiérrez, entrenador de esta selección, dio a conocer el listado inicial de jugadores con los que empezará a trabajar para conseguir el pase a Río de Janeiro 2016.

Hedgardo Marín, Carlos Salcedo, Raúl López, Carlos Cisneros, Michael Pérez, Carlos Fierro y Ángel Zaldívar, son los futbolistas llamados que pertenecen a los rojiblancos. Los siete juegan un rol importante en un equipo que decidió desprenderse de varios jugadores de experiencia para enfrentar este torneo.

Vendrá con casi toda seguridad en los próximos días una "negociación" entre la FMF (Guillermo Cantú y Santiago Baños) y el Guadalajara (Jorge Vergara y Néstor de la Torre)... Y habrá polémica y quienes quieran darle la razón a la federación y quienes quieran satanizar a las Chivas.

Pero creo que nadie debería de olvidar el principio de que un club no tiene porqué trabajar para las selecciones nacionales, sino para fortalecer su posición en la Liga. Cuando se pueda claro que debe de ser así. Pero cuando no, no debería de haber tema.

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