A balón parado

¿Es el momento de deshacerse de Matosas?

Estoy convencido que Gustavo Matosas necesita todavía más tiempo para conseguir que ese América espectacular y ganador que ofreció y le pidieron aparezca.

No es momento de aceptar o pedirle la renuncia. No es momento tampoco de despedirlo.

Pero sí debería el entrenador uruguayo, campeón de Liga en dos ocasiones con el León, explicarle a los millones de aficionados de las Águilas qué es lo que ha provocado que este equipo venga tan a menos en las últimas semanas. Hablar de ello con seriedad y profundidad y, sobre todo, razonar por dónde y en qué plazos sus dirigidos podrán alcanzar el equilibrio y consistencia de todo club que no sólo pretenda conseguir títulos, sino hacer época imponiendo un sello y un estilo irrepetible.

El América viene de ser goleado (4-0) por el Veracruz el viernes pasado y el martes anterior goleado (3-0) también por el Herediano en el partido de ida de semifinales de la llamada Concachampions.

Antes de estas dos derrotas había ganado 1-0 al Santos, pero en los dos juegos anteriores registró un empate a ceros ante el Pachuca y una derrota 0-1 ante los Leones Negros.

¿Qué queda claro de este repaso estadístico? Que el equipo que se armó para armar un juego espectacular y ofensivo, ese que iba a golear o a perder dando la cara, quién sabe dónde está.

Después de golear 5-0 a los Jaguares de Chiapas, en la fecha 6, el América sólo ha podido convertir dos goles en 5 partidos de Liga.

Esto no se explica diciendo que ha habido jugadores lesionados. Un sistema futbolístico no puede ser tan frágil como para depender de uno u otro jugador y menos después de tantas semanas transcurridas ya.

Acá deberíamos empezar a hablar de compatibilidades, de momentos futbolísticos. De lo que se prometió y lo que realmente se puede cumplir. Y de lo que un entrenador realmente puede dar.

Al cierre de esta columna algunos en twitter daban por un hecho el despido de Matosas.   

 

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