A balón parado

No es momento de abusar del fiel seguidor Chiva

Me parece de un oportunismo absolutamente cuestionable e ilegítimo que una directiva como la de Chivas haya decidido aumentar el precio de los boletos para el partido que sostendrán el próximo domingo contra los Gallos Blancos del Querétaro.

No me parece ni adecuado, ni procedente ni inteligente. Por donde quiera mirársele.

Sí, como todo indica, la decisión obedece a que en el equipo rival estaría haciendo su debut el brasileño Ronaldinho, peor de mal todavía. Primero no es un hecho que la ex figura del Barcelona vaya a jugar pues se encuentra en pleno proceso de acondicionamiento físico. Quizá pueda aparecer algunos minutos, pero eso dependerá de cómo lo vea su entrenador Ignacio Ambriz.

Pero aún si viniera ya actuando como titular y fuera una de las reales figuras de la Liga, no estaría de acuerdo en ubicar en estos momentos a Ronaldinho como un imán de taquilla a tal nivel que haga que se agoten los boletos ni siquiera a precio normal.

Pero este hecho debe de ser revisado también a partir de otro ángulo. Chivas necesita el apoyo de una afición con la que tendría que asumir muchas deudas, una afición que le ha negado su presencia en las tribunas del Estadio Omnilife en gran medida por no sentirse retribuida por los resultados que tienen al equipo con el riesgo del descenso de categoría.

¿A quién se le ocurrió ahora mandar este mensaje? ¿Cómo puede alguien pensar que los aficionados del Guadalajara lo van a tomar bien? ¿Hoy no tendrían las Chivas que hacer promociones y descuentos para lograr que su gente los apoye en uno de los momentos más delicados de su historia? No es momento de abusar de la gente chiva.

Vamos a ver cómo reacciona el público. Yo creo que la directiva de las Chivas se arriesga a hacer un papelazo y a vivir un nuevo rechazo y una gran muestra de desaprobación. O sólo que el Omnilife sea atiborrado de villamelones.

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo