A balón parado

Cinco medallas olímpicas que resultarán muy dañinas

Para mí está muy clara la ruta de trabajo por la cual tiene que transitar, en los próximos años, el deporte de alto rendimiento de este país.

Necesariamente se tiene que crear un organismo autónomo (cito mi texto publicado en Tribuna Milenio que se puede leer en milenio.com) que administre y dirija a los deportistas de élite.

Y hay que definir los programas de trabajo, con presupuestos bien definidos, de deportes que han dado resultados: taekwondo, clavados, tiro con arco, marcha, boxeo… Sumar a esto el tiro deportivo,  gimnasia,  esgrima, judo, lucha… y a disciplinas de atletismo como el fondo y medio fondo, lanzamiento de disco, de martillo, de bala, de jabalina, el salto triple y el de longitud.

El trabajo en estas federaciones tiene que ser mejor encausado, con alcance de miras, con una real dirección. Este órgano autónomo y fortalecido tendría que hacerse cargo del sostenimiento y supervisión de los planes de trabajo que se diseñen.

Es necesario saber cuánto dinero hizo falta para completar la preparación adecuada de los atletas de élite de este país. Lo que hizo falta para completar de forma satisfactoria un ciclo olímpico, que empieza con unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, continúa con los Juegos Panamericanos y culmina con los Olímpicos. En medio, los campeonatos nacionales y mundiales.

¿Quién nos va a dar esa cifra? Hay especialistas que aseguran que esto no es cuestión de dinero, pues el presupuesto que se ha otorgado al alto rendimiento es suficiente. El problema por el cual no llegan mejores resultados tiene que ver con un mal manejo administrativo o por las guerras intestinas o la grilla. Lo importante a determinar es que las cosas como ahora están no llevan a mejorar. Lo que se está haciendo bien merece ser reforzado.

Al final, presiento, estas cinco medallas que se ganaron en Río van a hacer más daño que beneficio.   

rafael.ocampo@milenio.com

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