A balón parado

Que en lugar de 5, sean sólo 3 extranjeros por equipo

Al parecer los dirigentes de la Liga MX están muy dispuestos a revisar y a regular la masiva presencia de jugadores naturalizados en las plantillas de los equipos que integran esta competición.

Así lo dio a entender el pasado miércoles Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX. No sé si por salir al paso de alguna pregunta incómoda sobre el tema, o porque realmente estén interesados en meterse en un asunto de origen complicado.

La reglamentación de la Liga permite al día de hoy a cada equipo inscribir un máximo de cinco jugadores extranjeros y a un número ilimitado de futbolistas "naturalizados". Esto último por una única y sencilla razón: son mexicanos.

Es cierto que en años anteriores, los "naturalizados" eran señalados en el reglamento y sólo podían ser inscritos dos por equipo. Volver a este punto me parece que sería un retroceso, en lo legal y en lo deportivo.

Lo que la Liga MX debería de hacer, tan rápido como pueda y quiera, es reducir el número de extranjeros. Que en lugar de 5 sean 3. Esto abriría, de inmediato, 34 plazas para jugadores nacidos en el país (deberían de ser 36, pero las Chivas, es bien sabido, no tienen más que jugadores nacidos en México en su plantilla).

34 plazas es un número notable. Además, esta medida permitirá en el mediano plazo la cantidad de naturalizados, tan sencillo como que al haber menos extranjeros, esto disminuye la posibilidad de que años después un número considerable adquieran el pasaporte mexicano.

Tres extranjeros por plantel es suficiente. Tomando en cuenta el buen número de jugadores foráneos con carta de naturalización que hay en el mercado, más lo que se produce en las fuerzas básicas, cada equipo puede armarse de forma muy competitiva.

Lo único que sostiene lo de los 5 extranjeros es la ambición de promotores y directivos sin escrúpulos que en cada transacción se quedan con miles y miles de dólares. Casi siempre por debajo de la mesa.

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