A balón parado

Se llevan a Ronaldinho, el incongruente

Cuando menos Ronaldinho podrá recordar una tarde mágica en el futbol mexicano, la que vivió hace unas semanas en el Estadio Azteca, cuando su equipo terminó goleando al América por cuatro goles a cero.

En ese juego, la ex gran figura del Barcelona entró cuando faltaban diez minutos para que finalizara el partido y aprovechando que el rival había tirado la toalla, pudo concretar dos anotaciones que llevaron a la gran mayoría de los aficionados presentes en la tribuna a entregársele.

Pero más allá de esa tarde, Ronaldinho tendrá que reconocer que su paso por el futbol mexicano fue decepcionante. Se esperaba mucho más de él. Y pese a que la gente de todos los equipos acudieron con gran expectación a verlo, guardándole admiración y reconocimiento, él no se encargó de pagárselos con lo único que quizá estaba en sus manos: una actitud profesional.

Ronaldinho vino a cobrar. Entrenó a medias, imponiendo caprichos y jugó a medias, esclavizando un poco a los entrenadores, sobre todo a Ignacio Ambriz.

Ayer, el hermano y agente de Ronaldinho anunció que éste cumplirá su contrato con los Gallos Blancos. Es decir, que jugará hasta el término de este torneo, sea que el equipo entre o quede fuera de la Liguilla.

Ronaldinho piensa seguir engañando a los que lo contratan esperando de él rendimiento y efectividad sobre la cancha… Pero en Estados Unidos, en la Major League Soccer.

Claro que también se gana con el brasileño pues a donde llega genera atención y hasta morbo… En una de esas hasta puede hacer redituable la inversión con la venta de camisetas. En una de esas porque tampoco es garantía de que venda tantas.

Lo único que podría pedírsele es mayor compromiso y profesionalismo. Que así sea por agradecimiento a su historia deje de lado la fiesta mientras se siga atreviendo aponerse un uniforme de un equipo que cobra por irlo a ver. 

 

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