A balón parado

Los límites que marcan el inicio de otro proceso

Quizá cueste aceptarlo y más aún digerirlo, pero los holandeses ganaron el partido porque decidieron ganarlo. Aguijoneados por el gol de Giovani apenas arrancando el segundo tiempo, se le echaron encima a los mexicanos.

Hasta qué consiguieron igualar el marcador a falta de 5 minutos. Y el penal que terminó por darles el pase a los cuartos de final ya casi sobre el tiempo concluido fue porque siguieron atacando sin apostarle a los tiempos extras.

Una muy buena versión del Tri, la que mejor se pudo presentar para este Mundial, no alcanzó para obtener el objetivo mínimo de siempre: el quinto partido.

Y no alcanzó porque además de que tocó un rival superior los recursos con lo que cuenta cualquier entrenador que dirija a la selección se toparán con límites muy precisos. Los delanteros no tienen gol y le falta pesó ofensivo a todo el plantel.

Hay orden, hay entrega y compromiso, hay voluntad y mucho esfuerzo pero para avanzar en un Mundial a las rondas soñadas se requiere suerte y capacidad.
Hoy suena lógico que se mantenga Miguel Herrera como el director técnico que encabece el proceso rumbo a Rusia 2018, pero habrá que esperar a mañana o a pasado o los siguientes días para que todo se serene y se tomen las mejores decisiones.