A balón parado

La incuestionable Liguilla, que se defenderá mientras divierta

Previsible balance, al menos para mí, de la primera ronda de los cuartos de final de la Liguilla: los superlíderes Xolos de Tijuana están prácticamente fuera; los Tigres tienen al menos 60 por ciento de posibilidades de eliminar a los Pumas; el duelo entre Pachuca y Necaxa resultó más equilibrado de lo esperado. El 2-1 con el que los necaxistas aventajan le va a dar al encuentro del próximo domingo un toque muy atractivo.

Lo escribí en este espacio el pasado martes: la “sorpresa” estaba cantada con un León que pese a haber entrado en octavo lugar se veía más potente que el equipo que pasó a la fase final, como el número uno: los Xolos de Tijuana.

¿Y el Clásico?

De la serie que más se esperaba se obtuvo casi nada. Un duelo casi sórdido, marcado por una cancha dura que provocó lesiones como la de Rubens Sambueza. Aunque hay que reconocer que se llegaron a dar chispazos como el de Alan Pulido al arranque del segundo tiempo.

Un empate a un gol que le da a Chivas cierta ventaja por el tanto de visitante, aunque con lo observado ayer, el equipo de Matías Almeyda necesita mejorar mucho su accionar si quiere avanzar a semifinales, cedió la iniciativa, no tuvo el balón como acostumbra y por ende llegó muy poco a la portería de Moisés Muñoz, mientras que al América, que esta vez no fue contundente, sobre todo en el primer tiempo, no le queda de otra más que salir a atacar el domingo si no quiere perder por tercera ocasión en su Centenario ante el odiado rival.

Lo que debe importar es que, los que han dado vida a la Liguilla de este torneo, han sido muy buenos partidos. El caprichoso formato mediante el cual se define al ganador del futbol mexicano, está sano.

Mientras se juegue con esa intensidad y entrega, con ese espíritu ofensivo que sobresale, nadie podrá impugnar la espera a la que nos condena el muchas veces aburrido torneo y su fase regular.

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