A balón parado

No creo que los americanistas estén durmiendo tranquilos

Llegar a una semifinal en una Liguilla del futbol mexicano no puede ser considerado como producto de la suerte. Estar entre los cuatro mejores equipos del campeonato es forzosamente producto de un plan de trabajo bien pensado y muy bien ejecutado.

Eso es lo que ha hecho el Necaxa, el nuevo Necaxa que bajo la propiedad de Ernesto Tinajero empieza a despuntar con consistencia.

Ya este equipo que dirige Alfonso Sosa había dado muestras de lo bien que estaban haciendo las cosas cuando, siendo todavía un club inscrito en la Liga Ascenso Mx, se presentó en las semifinales del antepasado campeonato de Copa y eliminó de forma contundente al Cruz Azul de visitante… Luego perdió la final contra el Veracruz en el Luis Pirata Fuente, pero insisto en que había mandado ya un mensaje muy positivo.

Semanas después de esta final perdida tuvieron la capacidad de reponerse y conseguir el ascenso, logrando después de varios años salir de ese infierno que es la segunda Liga más importante del país.

Ya con el registro en la Primera División, Tinajero decidió jugársela con Poncho Sosa, un tipo serio, trabajador, de bajo perfil inclusive, pero cargado de carácter y franqueza.

Siguiente paso: consolidar y apostar por una base de futbolistas que fueron clave en el ascenso, sin importar si tenían nombre o no… Tercer paso: invertir en serio y traer refuerzos extranjeros cotizados y talentosos: el portero argentino Marcelo Barovero, el mediocampista Manuel Iturra y el atacante Edson Puch, estos dos últimos chilenos.

Solo así, se razonó en su momento, el Necaxa podría pensar en mantener la división. Pero no, el proyecto está inclusive para pelear un campeonato. Así, tan pronto. Qué bueno que aparezcan equipos sorpresa en el futbol mexicano. Empresarios serios, entrenadores profesionales y jugadores comprometidos. No creo que los americanistas estén durmiendo tranquilos. 

rafael.ocampo@milenio.com

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