A balón parado

El complejo dilema de "El Piojo" y sus "Xolos"

Con un poco de humor por delante, se puede decir que los Xolos de Miguel Herrera no aprendieron la lección. Ahí van, como lo hicieron el torneo pasado con resultados infructuosos al final, a comerse el torneo.

Tras cinco jornadas, el equipo representativo de Tijuana marcha primero de la tabla general, con cuatro triunfos consecutivos, pero sobre todo con una ofensiva poderosa que ha concretado 12 goles (10 de ellos en tan solo dos partidos).

Los Xolos perdieron en la jornada 1, de visitantes contra Monarcas Morelia (2-0)… Luego apalearon en su cancha al Puebla, 6-2… Fueron a ganarle a las Chivas 0-1, mismo marcador que repitieron en casa, con gol de último minuto ante el Cruz Azul. Y para ratificar su poderío, el sábado pasado le recetaron un 2-4 al León, en el campo de los Panzas Verdes.

Qué misterioso es el futbol. Si de algo se predecía iban a padecer en este equipo era de goles tras la casi inexplicable salida de su goleador, el colombiano Dayro Moreno. Perdieron, además a otro hombre importante en ataque, el argentino Gabriel Hauche, transferido al Toluca.

El problema sin embargo de andar tan bien, tan temprano en la Liga, es que cuando un superlíder de esos que arrebata el campeonato llega a la Liguilla, casi siempre lo hace exhibiendo demasiado sus armas y, ahí está la estadística para demostrarlo, termina sucumbiendo hasta con cierta facilidad al primer rival al que se enfrentan.

Así que el Piojo Herrera tiene ante sí un reto típico de los equipos que empiezan tan fuertes: saber administrar el gran momento.

Ya no se sabe qué es peor: arrancar dubitativo y empezar a recibir críticas que pongan en peligro la continuidad del entrenador o lo que citaba en el párrafo anterior.

Lo que sea, Miguel Herrera tendrá que encontrar el remedio. Aunque siendo sinceros todos hay equipos que invirtieron más este torneo y, en teoría, están más obligados a ganar el campeonato. 

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