A balón parado

El peligroso perdón del TAS

No sé sabe bien qué argumentos jurídicos establecieron los integrantes del Tribunal de Arbitraje Deportivo para quitarle la sanción de un año a los jugadores Enrique Triverio y Pablo Aguilar. ¿Será que hubo violaciones o alteraciones al debido proceso? Único argumento procesal que invalida cualquier acción punitiva y pone a los infractores en inmediata libertad de lo que se les acusó.

Ni siquiera sabemos si esto, de pronto algo muy común en la justicia mexicana, sea un criterio para este tribunal internacional de justicia deportiva. Pero encima de todo, difícilmente se podría documentar que en los dos casos la Comisión Disciplinaria de la FMF no haya cumplido con lo conducente, o en su caso, la Comisión de Apelaciones a la que recurrieron los árbitros y la que finalmente es la que impuso el castigo. Sobre todo en el caso del paraguayo del América, Pablo Aguilar, es una decisión que quedará marcada por la impunidad.

Se le puede pegar a un árbitro que no pasará más allá de que el castigado recurra al TAS y consiga el perdón. La ridiculización de los reglamentos y, en consecuencia, de la autoridad que rige un partido de futbol habrá que ser enmarcada en cuanto se dé a conocer el veredicto oficial, pues lo que ayer supimos proviene de al menos de la directiva de uno de los equipos afectados, el Toluca, a quien pertenecen los derechos federativos del argentino Triverio.

De haber sabido que así se podía resolver un tema de agresión, cuántos violentos antes no hubieran hecho esto... y lo más importante, cuántos ahora no serán todavía más agresivos con los silbantes a los que cada día les cuesta más ganarse un respeto que es consustancial al espíritu deportivo.

Lo más terrible de todo es que desde que se supo que Triverio y Aguilar, o lo que es lo mismo, Toluca y América, recurrirían ante el TAS, se sabía que iban a ganar el caso. ¿Quién defendió a los árbitros en Suiza?

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