A balón parado

¿Cómo preferirá despedirse La Volpe como DT americanista?

Si bien las cosas no están como para merecerse ser despedido, Ricardo Antonio La Volpe sí debería de hacerse de un espacio para explicar a los millones de seguidores del América, el equipo que entrena, las razones por las que parece que ha abandonado sus viejos postulados de juego ofensivo.

¿Qué le falta a su equipo para convertirse en una escuadra que salga a proponer los partidos, adelantando hombres, corriendo riesgos en búsqueda del gol?

¿Por qué, tras varias semanas de estar al frente de este club tan poderoso, la sensación que hay sobre su trabajo es la de que se ha traicionado, convirtiéndose en un director técnico calculador y hasta especulativo?

Como dijo en la semana Ricardo Ferretti, el entrenador de los campeones Tigres, ya pasaron muchas semanas como para que los dos finalistas del torneo anterior sigan justificando su mal paso en el hecho de que tuvieron menos días de descanso que los integrantes de los otros 16 equipos.

Que al América le cueste tanto trabajo vencer a los rivales, o que hoy sea más fácil ganarles, pasa pues por otras razones.

¿Cómo irá a pararse La Volpe el próximo sábado cuando enfrente, de visitante, a las Chivas? ¿Será el momento de que saque a relucir su librito, con el que ha dado cátedra desde que empezó su carrera en los banquillos?

Creo que es lo mejor que puede hacer. Sería terrible que esta, su segunda etapa al frente del América, terminara (pues hay quienes aseguran que sería despedido de perder el Clásico Nacional), de una forma que no sería congruente con su historia.

Visto de otra manera: la única forma que tiene de mantenerse en este cargo es decidiéndose a atacar con todas las armas disponibles, que son muchas y variadas por cierto. Es una pena que Michael Arroyo sea enviado a la tribuna o que Silvio Romero tenga que esperar en la banca a recibir algunos minutos como sustituto.

Que La Volpe hable de esto, por favor. 

rafael.ocampo@milenio.com

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