A balón parado

Si todo fuera tan fácil como desaparecerlos…

El anuncio de la directiva de los Rayados del Monterrey, prohibiendo que aficionados ingresen portando la playera de los Tigres, al próximo clásico norteño que se jugará tras pasar la Fecha FIFA, detalla a la perfección la dimensión del problema al que se enfrenta el futbol mexicano en el apartado seguridad.

Lo resumo así: no hay un plan integral para enfrentar la violencia que se genera muy a menudo en las tribunas y explanadas de los estadios de la Liga Mx.

Esta ausencia de plan es la que permite que a alguien se le ocurra una medida de este tipo, algo que generó una o varias quejas ya ante la Procuraduría Federal del Consumidor (instancia gubernamental), y que esta pidiera una explicación al club que está generando esta restricción.

Lo único que faltaba. Que en un tema tan delicado como este aparezca la Procuraduría que nació para cuidar que no se le hagan transas al público consumidor.

Es obvio que lo que pretende evitar la directiva de los Rayados es broncas y provocaciones en las tribunas de su estadio. Pero no es con ocurrencias o atropellos de este tipo como lo va a conseguir.

Es cierto que la Liga Mx ha elaborado protocolos o procedimientos que buscan unificar criterios y acciones. Pero a la luz de los hechos resulta que no son suficientes.

¿De verdad alguien cree que la violencia se evitará con la simple ausencia de la playera del equipo rival?

Esto es tan grave como renunciar a las medidas formativas y educativas. Tan grave como renunciar a la coordinación y a la acción de los distintos aparatos de seguridad que se involucran para que un partido salga sin pormenores… Tan grave como decretar la desaparición, la falsa desaparición, de los rivales… O lo que es casi lo mismo, del y de lo que no me gusta. Es urgente que la Federación Mexicana de Futbol genere este plan de acción nacional para combatir la violencia en los estadios. Si no, seguirán apareciendo peligrosos iluminados.

rafael.ocampo@milenio.com

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