A balón parado

Lo único que hay que hacer y decir: condenar la violencia

Que no haya habido los policías suficientes para garantizar que no se generara una reyerta como la que se vivió la noche del viernes pasado en el Estadio Luis Pirata Fuente, es absolutamente documentable.

Habría que añadir que esos policías en número insuficiente, además no están bien capacitados, ni equipados.

Pero que esta insuficiencia tan riesgosa sea producto de una disputa política o que se genere por revanchismos entre el Gobernador del estado y el dueño de los Tiburones Rojos, es absolutamente intolerable.

¿Qué caso tiene que Fidel Kuri Grajales salga a denunciar esto después de que se registró la espectacular bronca que nos tiene a todos los que consumimos el futbol de la Liga Mx entre escandalizados e indignados?

¿Por qué no antes previno a todos de esta situación? Se pudieron haber tomado distintas medidas: una, que el partido no recibiera a una porra organizada del equipo visitante… Otra, en una visión drástica en serio, inclusive que se jugara a puerta cerrada… O de plano jugar en una cancha alterna.

En fin. Esta historia no solo se retrata por las incongruencias de Kuri, sino también por la de Ricardo Ferretti. Haber lanzado la amenaza esta de: “Cuando vayan para allá, van a ver”, a cierto grupo de aficionados del Veracruz, fue un despropósito. Y peor lo fue el que ayer saliera a querer defender su posición, con el argumento de que quiso decir otra cosa o quiso decir lo que se interpretó, pero como cuando se defiende a un hermano que está siendo agredido.

Que André-Pierre Gignac se sintiera obligado a escribir en dos tuits su respuesta a Kuri Grajales y a Carlos Reinoso, hasta eso, no me parece grave, pues lo hizo de forma cuidadosa y respetuosa.

Pero alguien tiene que poner orden en esto. Lo único que todos los involucrados tienen que decir es que condenan y reprueban la violencia, venga de donde venga. Y que se tienen que castigar a los culpables, sea del color que sea su playera.  

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