A balón parado

La Liguilla más impredecible

No me ha costado en ninguna Liguilla de todas las que recuerdo, como periodista y antes como sencillo aficionado, dar un favorito. Luego me podré equivocar o podré acertar, pero siempre de arranque se me ha revelado el equipo poderoso, el que se sitúa por encima de los otros, así sea por poco margen.

Para la Liguilla que arranca esta noche no tengo un favorito. Por más que le busco no encuentro elementos realmente diferenciadores o desequilibrantes.

Los Xolos de Tijuana que quedaron, por segundo torneo consecutivo en el primer lugar de la tabla, no dan la sensación de un equipo dominante. Y menos ante un Monarcas Morelia que viene sobradamente motivado tras conseguir en el último minuto de su último partido la permanencia en la Liga Mx… Además, encumbrando al peruano Raúl Ruidíaz como campeón goleador. Asimismo, los dirigidos por Miguel Herrera entrarán con el estigma de haber sido eliminados en el torneo pasado justo en esta ronda de cuartos de final.

Luego viene el partido entre los Diablos Rojos del Toluca y el Santos Laguna. Empataron a dos en la última jornada, en casa de los laguneros. Ambos clubes muestran un rendimiento parecido. No se puede decir que uno tenga un mejor cierre de torneo que el otro.

¿Y qué decir de los dos clásicos? Si alguien cree que Chivas la tiene cómoda ante el Atlas, por la hegemonía que han mantenido en los recientes torneos sobre los rojinegros, que no olvide que los dirigidos por el Profe Cruz, en su irregularidad, le pueden ganar realmente a cualquiera.

Los Rayados de Mohamed lucen un poco más estables que los Tigres, pero los campeones del futbol mexicano sí traen un recorrido ascendente, con un André-Pierre Gignac otra vez desatado, en racha goleadora.

Pero esto tan solo es la primera ronda. Más allá de ella cuesta también ver cuál de los ocho equipos puede llegar a la final y ganarla. Creo que aventurar la mención de un equipo nos llevaría más al rol de fanático que de analista. 

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