A balón parado

Todo un conjuro necesitará Chivas para ser campeón

Tendrá que mejorar de forma sustancial el ataque de las Chivas del Guadalajara si realmente aspira a ser campeón del futbol mexicano.

Todas las veces que el equipo dirigido por Matías Almeyda llega al área del rival queda una sensación de debilidad, de falta de potencia, de ausencia de entendimiento en el trazo final y en el disparo concluyente.

Ni Carlos Fierro, ni Alan Pulido, ni Néstor Calderón, ni el mismo Rodolfo Pizarro, quienes conformaron la última línea en el juego de anoche contra el Toluca, atraviesan por su mejor momento… Ángel Zaldívar, quien entró de cambio, tuvo que salir lesionado y es duda para, al menos, el primer partido de la final. Y Javier López, mejor conocido como La Chofis, ha tenido también un papel desequilibrante mucho más brillante en otros momentos de esta campaña.

Cómo extrañan los rojiblancos al veloz y punzante Carlos Cisneros, todavía no recuperado de la fractura que tuvo en enero pasado.

El Atlas y el Toluca, los rivales a los que echaron para situarse en la final, se defendieron bien, pero ninguno de los dos conjuntos se defiende mejor que los dirigidos por Ricardo Ferretti. De ese tamaño es el reto para el club más popular de este país.

Buscando empatar, como lo hicieron ante los Diablos Rojos, las Chivas no van a ganar el campeonato. Al menos que le apuesten descaradamente a los penales.

Las Chivas tienen un notable manejo de la pelota, gran movilidad, extraordinaria dinámica y velocidad. Pero les cuesta muchísimo trabajo anotar.

En zona defensiva es un equipo sólido, aunque en esta misma Liguilla sufrieron la baja de Jair Pereira, su estandarte en la central… El veterano Carlos Salcido salió de cambio, tocado físicamente, del juego de ayer…

Parece que el argentino Almeyda tendrá demasiadas cosas que apuntalar para que esta Final tan deseada en los últimos 11 años, les otorgue verdaderas opciones para sumar una estrella más a su escudo. 

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