A balón parado

Lo bueno, lo malo… la realidad del Cruz Azul

Pese a que apenas iniciaba su pretemporada, el Porto fue un rival muy duro para el Cruz Azul la noche del lunes pasado, en el partido que sirvió de presentación de los cementeros ante su público.

Los portugueses fueron intensos, dinámicos, sumamente encimosos en la marca durante los 90 minutos. Fueron así todo el tiempo, pese a darles cabida a todos sus jugadores disponibles, con una enorme cantidad de cambios. Encontraron también espacios para hacer daño al frente con cuando menos tres o cuatro descolgadas que sus delanteros se encargaron de desperdiciar en el penúltimo o en el último toque.

Se notó que todo jugador del equipo europeo que jugó quería demostrarle a su entrenador que está para ser considerado titular. Además, el Porto se ha caracterizado por hacerse de elementos de enorme talento a los que luego termina vendiendo a equipos más poderosos económicamente.

Presentadas las cosas de esta manera, que el Cruz Azul haya sabido no perder este partido puede considerarse una buena noticia. De hecho, arrancaron ofensivos el duelo y tuvieron la capacidad de cerrarlo también con posibilidades de hacer un gol… El tema es que durante casi todo el encuentro se mostraron muy inferiores.

La única buena noticia para los aficionados celestes es que en la Liga Mx no hay un solo equipo con la calidad del Porto, aunque algunos pudieran comparársele. Tigres, Rayados, Pachuca y seguro algunos otros a los que todavía no alcanzo a ver, resultarán los rivales a vencer.

La mala noticia para el Cruz Azul es que en este juego quedaron expuestas las debilidades de este nuevo plantel. La media cancha quedó exhibida. Ni Peñalba, ni Baca, ni Silva, tienen la intensidad y dinámica que se requiere en estos tiempos para generar ataque y defender con prontitud.

Que el equipo puede mejorar no lo descarto. Que puede lucir bien ante ciertos rivales que no tienen esas condiciones que ahogan, también no lo descarto. Pero de entrada no están para asustar a nadie. 

rafael.ocampo@milenio.com

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