A balón parado

Primero los violentos, ahora los tramposos… Otro dolor

No sólo el trabajo de los árbitros, tras el paro laboral con el que sometieron a la Liga Mx la semana pasada, está siendo observado con especiales reflectores. También lo que haga o decida hacer la demasiado visible Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol estará generando polémica a manos llenas.

¿Qué van a hacer el presidente de esta instancia, Eugenio Rivas, y sus demás integrantes, con la deshonesta acción con la que el argentino Mauro Boselli anotó el transitorio empate a uno de su equipo, el León, contra el Toluca, la noche del pasado sábado?

El propio atacante, atrapado por la irrefutable evidencia del video, salió a confesar que metió esa anotación con la mano… Aunque sabedor que se expone a una suspensión, aclaró que no lo hizo de forma intencional. Boselli, inclusive, aseguró que tras haber visto la repetición en el medio tiempo (gran dato este el de que los jugadores del León revisan sus acciones por video en el intermedio), le confió su falta al árbitro Luis Enrique Santander.

¿Qué va a hacer la Comisión Disciplinaria? Ya en una ocasión más o menos reciente, al también argentino Emanuel Villa, defendiendo la camiseta del Cruz Azul, en un partido contra el Atlante, fue sancionado por meter un gol con la mano que, al no ser observado y sancionado por el silbante en turno, tuvo que irse a revisión de la no tan atribulada como hoy Comisión Disciplinaria.

Como no resultó un gol que impactara en el resultado final (el León perdió contra el Toluca 2-3), ¿no generará consecuencias para Boselli? En teoría la justicia no debe funcionar de esta manera.

En medio de todas sus broncas, el futbol mexicano no puede dejar de lado la batalla contra los tramposos. Sobre todo cuando sus acciones se vuelven efectivas y se reflejan en el marcador. El Toluca pudo haber perdido dos o hasta los tres puntos por una trampa… y por la ineficacia arbitral también. 

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