A balón parado

¿Confiar en la cantera o en la chequera?

Han concluido 2 de las 17 jornadas que componen la fase regular del campeonato Apertura 2017 y son varios los equipos que, por una u otra razón, siguen en espera de contratar refuerzos provenientes de otras Ligas.

El mercado nacional, como seguramente usted sabrá, está cerrado desde la conclusión del sistema de transferencias hace ya varias semanas. Pero los equipos tienen hasta el 5 de septiembre para hacerse de jugadores que estén registrados en otras Ligas.

Como lo firman muchos, me parece muy poco serio e inteligente que entrenadores y directivos mantengan estas expectativas tardías. En la abrumadora mayoría de los casos de este tipo que se registran cada torneo, los jugadores que llegan terminan por convertirse en comparsas, ocupando un rol que sólo los lleva a ser catalogados, semanas después, como francas decepciones.

Un caso diferente es el del Cruz Azul. Contra su costumbre cerraron su plantel con relativa antelación (solo llegó tarde el argentino Alejandro Faurlín que fue presentado una vez que concluyó la fecha 1)… Pero los dirigidos por Paco Jémez han tenido dos inesperadas bajas por lesión: el atacante chileno Martín Rodríguez y el defensor argentino Julián Velázquez. Ambos indiscutibles titulares.

El entrenador ha pedido la llegada de dos refuerzos en su lugar. Pese a que si leo bien, en el caso de Rodríguez serán máximo dos meses los que estará fuera y en el caso de Velázquez, un mes.

No digo que no sean ausencias notables y sensibles, que bien pueden arruinar planes. Pero el caso es que si teniendo tiempo a la directiva del Cruz Azul se le dificulta traer refuerzos con calidad, ¿qué será a las prisas?

¿No es el momento de confiar en jugadores jóvenes, no necesariamente canteranos, como el central Jordan Silva o el extremo Rosario Cota (este sí nacido azul)? Si no es ahora ¿cuándo? ¿O a quién piensa traer Jémez?

rafael.ocampo@milenio.com

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