A balón parado

¿Este es el América que se iba a hundir?

Hay que empezar a reconocerle al viejo Ricardo La Volpe la habilidad para que un equipo que parecía condenarse al oprobio este torneo, no solo no esté en esa ruta, sino que empiece a dar signos de recuperación.

El América que dirige el argentino marcha en el séptimo lugar tras 11 partidos jugados. En una de las campañas más complicadas: con una pretemporada recortada por haber llegado a la final del torneo pasado; por enfrentar lesiones funestas y suspensiones absurdas, como la del líder de la defensa, el paraguayo Pablo Aguilar.

Cuando todo mundo esperaba la caída de La Volpe, de Ricardo Peláez y del América, resulta que no.

No solo están en posición de clasificarse a la Liguilla, sino que han presentado al jovencito Diego Lainez, llamado a convertirse en los próximos años o en la estrella nacional de la Liga Mx o en un jugador de exportación destacado.

El América está a tan solo 5 puntos del líder general de la competición, el Toluca. Tras dos victorias consecutivas ante Pumas y Monterrey, número 6 y 3 de la tabla, respectivamente, todo parece encaminarse a mejores destinos.

Tienen pendiente los siguientes partidos: de local ante el Necaxa (el juego pendiente de la fecha 10 suspendido por el parón arbitral), visitarán a los Xolos de Tijuana; recibirán al Querétaro; irán a Torreón a jugar contra el Santos Laguna; en el Azteca chocarán contra el Atlas y en la jornada 17 jugarán otra vez de locales contra el Pachuca.

Eso es lo que les queda de torneo. Seis partidos, cuatro de los cuales serán ante su público. 18 puntos y suena probable que consigan 10 de ellos al menos.

Es cierto que el América de La Volpe no juega tan espectacular como siempre lo ha intentado este entrenador. Es un equipo calculador y efectivo, que defiende mejor de lo que ataca. Pero insisto, a la luz de las circunstancias, se ha hecho un muy buen trabajo que debe reconocerse también. 

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